
Las ciudades periféricas de Madrid, Barcelona y Valencia empiezan a registrar alzas de costes de las casas más acusados que los grandes núcleos urbanos ante la incapacidad de la demanda de hacer frente a la escalada de valor que registraron los pisos hasta marzo.
El mercado inmobiliario continuó su escalada en el arranque del año en términos generales. Todas las estadísticas no paran de reflejar la misma tendencia: un fuerte encarecimiento tanto en obra nueva como en vivienda de segunda mano.
Aunque la subida de costes es generalizada, los datos también empiezan a dibujar una nueva realidad. En núcleos urbanos cercanos a las grandes urbes hay incrementos de precio de hasta el 30%, lo que indica que la demanda ya está empezando a otear nuevos horizontes para acceder a un inmueble en propiedad.
El último informe de Tinsa reflejó un encarecimiento de la vivienda nueva y usada del 14,3% en términos interanuales en el primer trimestre del año y un 3,2% trimestral en términos nominales. A pesar de estas cifras, el documento señala que, al eliminar el efecto de la inflación, la subida del precio fue de un 11,8% interanual, frente al 10,7% del anterior trimestre, y todavía un 34% por debajo desde los máximos de 2007.
El estudio recoge que el crecimiento de los precios sigue siendo generalizado, aunque con “tasas de variación contundentes” en torno a los polos de empleo y focos turísticos, donde se concentra principalmente la demanda. La resistencia del mercado laboral en los primeros meses del año y el mantenimiento de los tipos de interés por parte del BCE son factores que siguen favoreciendo la compra de vivienda, a pesar de que el Euribor ya ha empezado a encarecer las hipotecas y la banca ha endurecer las condiciones.
Aunque los precios continúan al alza, cabe destacar que en el arranque del año algunas estadísticas empiezan a arrojar una desaceleración de las compraventas de vivienda. En enero las operaciones cayeron hasta un 11,4%, según el Consejo General del Notariado. Uno de los últimos informes del Colegio de Registradores detectó una caída de las compraventas de vivienda del 0,7% en el mes de febrero.
Los expertos apuntan a que la demanda está empezando a agotarse ante unos costes que son muy superiores a los salarios. Sin embargo, ante la falta de oferta, parte de los compradores opta por endeudarse para poder acceder a financiación y adquirir un piso antes de que los precios continúen recalentándose. Aunque la tasa de esfuerzo de compra a nivel nacional todavía se sitúa en niveles razonables del 34%, el fuerte incremento de costes en el mercado residencial, combinado con el mantenimiento del precio del dinero, sostuvieron una demanda muy robusta durante el primer trimestre del año.
FUENTE PERIODÍSTICA: ' EL ECONOMISTA '