
La oferta inmobiliaria seguirá creciendo más despacio que la demanda, cimentando nuevos récords en los precios. En el arrendamiento, los expertos alertan del vencimiento de centenares de miles de contratos firmados en el año 2021.
La emergencia de la vivienda en España no va a encontrar alivio este año. 2026 acaba de empezar y no se prevén cambios en los factores que estrangulan, hasta casi el colapso, el mercado de la vivienda: una demanda creciente y una oferta que no aumenta, ni mucho menos, en la proporción necesaria, y que incluso mengua.
El resultado son unos precios que no paran de subir, tanto en la compra como en el alquiler, aunque en 2026 lo hagan, según las previsiones, con algo menos de intensidad. No tanto porque oferta y demanda vayan a acercarse, para alivio de los ciudadanos, sino porque los precios récord enfriarán la actividad.
La banca seguirá siendo favorable a conceder hipotecas a quien el bolsillo sí le permita la adquisición de una vivienda, aunque no en tan buenas condiciones como en 2025. Los créditos serán un poco más caros para adquirir viviendas también de mayor importe. «2026 será el año de los precios históricos en la vivienda», asegura Fotocasa, donde prevén que, por primera vez, los precios de compra y alquiler marquen máximos al mismo tiempo.
FUENTE PERIODÍSTICA: 'CINCO DÍAS'