
La reducción puede llegar al 100% del IRPF si se mantiene o baja el arrendamiento.
El Gobierno busca retomar la iniciativa que se ha convertido en la principal preocupación de los españoles, el acceso a una vivienda digna, con el anuncio de nuevas medidas destinadas a frenar la escalada de los precios. Estas formarán parte de un real decreto ley que se aprobará en las próximas semanas con incentivos fiscales para los propietarios que no suban el alquiler.
Una iniciativa que no tendrá el camino fácil, porque Sumar ya ha advertido que no respaldará una iniciativa tildada de «fórmula pensada para rentistas». El texto prevé bonificaciones de hasta el 100% en el IRPF para los propietarios que bajen o mantengan los alquileres, de tal modo que compensará lo que ganarían si incrementaran ese precio del alquiler, según anunció el presidente Sánchez. «De esta forma, ganan todos, los inquilinos pueden permanecer en su vivienda sin más coste y los propietarios no tienen que buscar otros arrendatarios ni renunciar a sus ingresos», añadió.
Actualmente, en zonas declaradas tensionadas existe ya una bonificación de hasta el 90% en casos de reducir el alquiler un 5% respecto al contrato anterior. El nuevo decreto ley prevé que la bonificación sea de hasta el 100% en caso de reducir la renta y que se aplicará en todo el territorio, aunque no sean zonas tensionadas.
También habrá una bonificación para quienes no suban el alquiler, pero el porcentaje que se aplicará todavía no está decidido. El Ministerio de Vivienda calcula así que en el caso de un alquiler de 1.100 euros mensuales en Barcelona o en Madrid, si el propietario reduce un 5% el precio y se beneficia de la bonificación del 100% del IRPF, el inquilino ahorraría 660 euros anuales y el casero 650 euros. Este ahorro del propietario incluye el dinero que deja de ingresar por el alquiler.
La medida está sobre todo dirigida a los más de 600.000 contratos de alquiler iniciados en el 2021, según cálculos del Ministerio de Consumo, y que, pasados cinco años, van a ser renovados este 2026. Estos se firmaron en plena pandemia, cuando se aplicaron medidas de contención y el mercado inmobiliario se enfrió, y se enfrentan a una fuerte subida estimada en un 35% de media.
FUENTE PERIODÍSTICA: 'LA VANGUARDIA'